Hamlet, famoso personaje de William Shakespeare nos regala una pregunta
a todos los hombres, pregunta que tomada en un contexto más amplio nos abre las puertas a posibilidades infinitas.

Respondemos con una pregunta...


viernes, 31 de julio de 2009

¿Existe la Casualidad?

Este Blog nacio de una conversación en una cafeteria.
Vivimos muy aprisa en estos tiempos, de aqui para alla, siguiendo el camino que nuestro trabajo nos va mostrando. ¿Y nuestro camino? Sí, ¿Qué hay de nuestro camino?
Una cosa es nuestro trabajo, un medio para vivir, a veces entretenido y apasionante...otras mecánico y tedioso, y en ocasiones aburrido y hasta absurdo. En realidad podría encontrar muchisimos adjetivos para describir lo que es el trabajo para unos o para otros.
¿Un reto?¿Un desafío?¿Una oportunidad?
Es importante no hacernos esclavos del trabajo y ello implica el abrir siempre un espacio, un tiempo para algo más.
Con los años he ido aprendiendo a ser observador y dejar siempre las puertas abiertas. No las de mi casa (en el mundo en que vivimos sería una locura, aunque ¿quien sabe en el futuro?, pero si las de mi mente, mi imaginación y mi corazón.
Fue un encuentro podriamos decir casual. Pero también he ido aprendiendo que la casualidad es una palabra que hemos inventado los seres humanos para darle nombre a lo que no entendemos. Algunos le llaman providencia, otros destino...abriendo las puertas de entendimiento siento que al final uno decide, abro o cierro la puerta.
Ese día abri las puertas y encontré un nuevo amigo. La conversación fue inusual para un día miercoles (no fue para nada una conversación de miercoles), fue a lo profundo, fue al alma, fue al corazón. Creo que fui yo quien más ganó, un nuevo amigo, un nuevo reto, un nuevo encargo.
¿Casualidad? A lo mejor fue algo más y por eso creo que nació la idea de este Blog. No pretendo dar respuestas, compartiré ideas, abriré puertas, encenderé faroles, y quizas hasta despierte corazones. Lo que pase después es cuestión de cada uno...salir a descubrir un mundo nuevo, ver cosas que la oscuridad escondía, darme cuenta que mi corazón no es el único que late...descubrir que en una flor, en el canto de un ave y en el silencio pueden esconderse tesoros.
¿Por qué no?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sigues siendo el mismo Luis Manuel soñador e idealista que de joven estudiante de medicina. Es una suerte conocer gente como tú. Haces mejor la vida de quienes creemos, como tú, en Dios. Y sí, efectivamente, para los creyentes no hay coincidencia sino Divina Providencia. Mucha suerte y porfa sigue escribiendo